En la sociedad actual hay separaciones y divorcios cada día.
Con las vacaciones veraniegas a la puerta de la esquina, los padres y madres divorciados se preguntan si tendrán que pedir o no autorizaciones a sus ex parejas para disfrutar de sus hijos en las vacaciones, fuera de su residencial habitual o de su país.
En el Código Civil no pone ninguna limitación, se entiende que dentro del ámbito de la patria potestad se encuentra el cuidado de los padres y madres con sus hijos.En cada caso se tendrá en cuenta lo que se dicte en la sentencia de divorcio de cada matrimonio, en ocasiones los padres acuerdan que no se puede viajar al extranjero con los niños sin comunicar fecha,hora, lugar..., en fin, todos los datos necesarios para saber donde están los hijos; en este caso, si el progenitor se opusiera sin fundamentación, su abogado tendría que solicitar una autorización judicial que sustituya a la autorización paternal. En otras ocasiones, sobre todo cuando los padres se llevan bien después de la separación, no se acuerda una autorización, sino tan solo una comunicación para que se sepa en todo momento donde están los hijos.
No existe deber de consentimiento, sí que debe existir el deber de información que, sin duda, beneficia a todos, ya que hoy puedes querer ir tu de vacaciones con tus hijos y mañana tu ex pareja.
Realmente y después de varias sentencias (TS 26-10-2012) está la siguiente conclusión : si para la elección de destino de vacaciones nos viéramos obligados a acudir a los juzgados, éstos se colapsarían en períodos vacacionales para solicitar los permisos.Realmente las decisiones que deben obtener autorización judicial, en el caso de discrepancias entre los progenitores son las referentes a la patria potestad, que son:
- cambio de domicilio
- elección o cambio de centro escolar
- determinación de actividades extraescolares
- celebraciones sociales o religiosas de relevancia (bautismo, comunión...)
Sinceramente, considero que tenemos que velar por los intereses de nuestros hijos e intentar tener una relación buena o simplemente cordial con los padres respectivos aunque ya no seamos pareja, porque ante todo somos padres o madres y tenemos la obligación de velar y ofrecer la mayor felicidad a nuestros niños.
Con las vacaciones veraniegas a la puerta de la esquina, los padres y madres divorciados se preguntan si tendrán que pedir o no autorizaciones a sus ex parejas para disfrutar de sus hijos en las vacaciones, fuera de su residencial habitual o de su país.
En el Código Civil no pone ninguna limitación, se entiende que dentro del ámbito de la patria potestad se encuentra el cuidado de los padres y madres con sus hijos.En cada caso se tendrá en cuenta lo que se dicte en la sentencia de divorcio de cada matrimonio, en ocasiones los padres acuerdan que no se puede viajar al extranjero con los niños sin comunicar fecha,hora, lugar..., en fin, todos los datos necesarios para saber donde están los hijos; en este caso, si el progenitor se opusiera sin fundamentación, su abogado tendría que solicitar una autorización judicial que sustituya a la autorización paternal. En otras ocasiones, sobre todo cuando los padres se llevan bien después de la separación, no se acuerda una autorización, sino tan solo una comunicación para que se sepa en todo momento donde están los hijos.
No existe deber de consentimiento, sí que debe existir el deber de información que, sin duda, beneficia a todos, ya que hoy puedes querer ir tu de vacaciones con tus hijos y mañana tu ex pareja.
Realmente y después de varias sentencias (TS 26-10-2012) está la siguiente conclusión : si para la elección de destino de vacaciones nos viéramos obligados a acudir a los juzgados, éstos se colapsarían en períodos vacacionales para solicitar los permisos.Realmente las decisiones que deben obtener autorización judicial, en el caso de discrepancias entre los progenitores son las referentes a la patria potestad, que son:
- cambio de domicilio
- elección o cambio de centro escolar
- determinación de actividades extraescolares
- celebraciones sociales o religiosas de relevancia (bautismo, comunión...)
Sinceramente, considero que tenemos que velar por los intereses de nuestros hijos e intentar tener una relación buena o simplemente cordial con los padres respectivos aunque ya no seamos pareja, porque ante todo somos padres o madres y tenemos la obligación de velar y ofrecer la mayor felicidad a nuestros niños.

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