La respuesta a la pregunta es NO. Si estás sin papeles y piensas en ser trabajador autónomo, debes primero tener un contrato de trabajo por cuenta ajena al menos un año, una vez se conceda la autorización de trabajo y residencia por circunstancias de arraigo social.
Una vez transcurrido un año cotizando por cuenta ajena se podrá solicitar la autorización de residencia y trabajo por cuenta propia, para ello tendrás que aportar la siguiente documentación:
- Impreso de solicitud en modelo oficial (ex-07). Dos copias.
- Copia del pasaporte.
- Alta en el censo de empresarios de Hacienda.
- Informe emitido por las autoridades autonómicas que acredite la escolarización de menores a su cargo.
- Informe positivo de la CCAA del lugar de residencia donde se valora el esfuerzo por integrarse en nuestro país.
- Proyecto de empresa o negocio que se quiera iniciar. (acreditación financiera)
- Acreditación que justifique la capacidad para realizar dicha profesión.
- Proyecto de actividad en el caso de que la legislación lo exija junto con todas las certificaciones necesarias y pagos de tributos correspondientes.
En los tres últimos documentos, es aconsejable, al igual que lo haría cualquier autónomo nacional, acudir a un experto para que se realice de forma correcta, ya que España es un país muy burocrático.
Con toda esta documentación se podrá posteriormente darse de alta como trabajador autónomo de la Seguridad Social.
Una vez transcurrido un año cotizando por cuenta ajena se podrá solicitar la autorización de residencia y trabajo por cuenta propia, para ello tendrás que aportar la siguiente documentación:
- Impreso de solicitud en modelo oficial (ex-07). Dos copias.
- Copia del pasaporte.
- Alta en el censo de empresarios de Hacienda.
- Informe emitido por las autoridades autonómicas que acredite la escolarización de menores a su cargo.
- Informe positivo de la CCAA del lugar de residencia donde se valora el esfuerzo por integrarse en nuestro país.
- Proyecto de empresa o negocio que se quiera iniciar. (acreditación financiera)
- Acreditación que justifique la capacidad para realizar dicha profesión.
- Proyecto de actividad en el caso de que la legislación lo exija junto con todas las certificaciones necesarias y pagos de tributos correspondientes.
En los tres últimos documentos, es aconsejable, al igual que lo haría cualquier autónomo nacional, acudir a un experto para que se realice de forma correcta, ya que España es un país muy burocrático.
Con toda esta documentación se podrá posteriormente darse de alta como trabajador autónomo de la Seguridad Social.
Comentarios
Publicar un comentario